; //
  • 10 Dejar de fumar: Beneficios IV

    . 05 agosto 2014
    10 comentarios


    Beneficios todos, claro está, pero en este último capítulo os voy a contar las primeras buenas sensaciones, y las mejoras que he ido percibiendo a lo largo de estos casi tres meses de mi nueva vida sin tabaco.

    Veamos:

    Lo primero que noté después de dejar de fumar es que mi sentido del olfato mejoró considerablemente (y eso que creía que tenía una nariz de sabueso...). Y en este sentido siempre recordaré mi primera buena sensación: 

    Fue maravilloso cuando percibí el olor del mar. 


    Adoro el mar, ya lo sabéis, y quizá porque su aroma es tan sutil, no me había dado cuenta de que no lo estaba disfrutando con los cinco sentidos... ahora que lo puedo oler, las sensaciones son mucho más intensas y completas. 

    En cuanto a olores también ha sido genial desterrar de mi vida el (asqueroso) olor a tabaco. He re-descubierto mi olor corporal, y el nuevo aroma que adquieren los perfumes en mi piel, y me encanta. 

    Otro beneficio bastante notable ha sido el aspecto de mi piel. Vamos, que he podido constatar lo que significa ganar luminosidad... ¡Vaya si se nota! Si incluso juraría que la piel de mi rostro ha cambiado de color... Ahora tiene buen color: sonrosadito y jugoso, y estoy encantada.  
    Y aquí una reflexión: Ninguna crema va a devolver la luminosidad a tu rostro mientras sigas fumando, así que no malgastes el dinero, y deja de fumar.  

    Sigamos.

    También respiro mucho mejor, obvio, y mi capacidad pulmonar ha aumentado una barbaridad (quizá esto sea lo más importante). Me parece increíble, pero en tres meses he pasado de fumar 20 cigarrillos diarios y de no  poder aguantar corriendo ni 500 metros, a correr seguidos 6 o 7 km casi sin despeinarme. 

    Je.  

    Otra cosa bastante curiosa es que me encuentro mucho más tranquila y relajada. Y esto resulta paradójico porque siempre he tenido la sensación de que el tabaco me ayudaba a relajarme, y resulta que lo que hacía es estresarme más. Digo yo que será debido a la tensión que se genera entre cigarrillos, vamos, que el estrés y la irratibilidad lo genera la propia adicción

    Y otra que nunca me había parado a pensar es que he ganado tiempo. ¿Sabéis la cantidad de tiempo que se pierde al día fumando? Y yo que siempre me he quejado de que me faltaban horas, y desperdiciaba un tiempo muy valioso ahumándome... De idiotas. 

    En fin... 


    Me he dejado para el final la mejor de las sensaciones: 

    La de libertad

    Soy libre y no dependo de la esclavitud el tabaco, y eso es lo mejor, os lo aseguro. Esa sensación de poder hacer cualquier cosa sin pensar si se puede fumar o no, no tiene precio. Además disfruto mucho más intensamente de todo, porque en cada actividad que emprendo no estoy pensando cuándo terminaré para poder fumar.  

    Se podría decir que disfruto más de la vida

    Me noto fuerte, saludable y con una sensación constante de bienestar. 

    De verdad, me siento tan bien... Taaan bien, que casi podría decir que dejar de fumar es felicidad, o al menos el camino. 



    No hay mucho más que decir. 

    Gracias a todos por estar ahí, por apoyarme y animarme. Vuestros comentarios han sido refuerzos excelentes y una ayuda considerable. Os he sentido cercanos. ¡Mil gracias!

    En Septiembre intentaré que vinividivinvi vuelva a la normalidad. ^^

    ¡Felices vacaciones!

    Pin It
    votar