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  • 23 Dejar de fumar: Los primeros días (II)

    . 18 junio 2014
    23 comentarios


    Finalicé el capítulo anterior enseñando las zapatillas que me compré para correr, pero (aunque creo que queda dicho entre líneas)  se me olvidó decir lo más importante: las compré pensando que sería una buenísima (y motivadora) inversión del dinerito que me iba ahorrar durante mi primer mes sin fumar

    Unos 120€ para caprichitos variosY así todos los meses.  

     ¡¡¡Yabba Dabba Doo!!

    No me digáis que esto no es motivador....

    Pero sigamos: 

    El primer día, como os dije, pasó sin demasiado esfuerzo. Claro, que no puedo decir lo mismo del segundo, tercero y sucesivos, hasta pasar la primera semana

    Fueron días malos, interminables, desquiciantes, frenéticos de actividad física (y mental) y los peores hasta ahora vividos en este proceso. 
    Es así, y no creo que sea bueno suavizarlo. Realmente el desenganche físico es muy duro porque la ansiedad te devora, pero si sabes como atacarlo o sobrellevarlo, y tienes fuerza mental, se puede con ello.

    Mi forma fue matarme a hacer deporte  y pensar en el día a día

    'Hoy no fumo'

    Cuando te das cuenta ya han pasado cuatro o cinco días, y cada vez compensa menos fumarse ese cigarrillo ansiado, tirarlo todo por la borda, y volver a empezar.

    Es así de simple y de complejo a la vez.

    Tengo que aclarar que yo me enfrenté al asunto a pelo, sin pastillas, chicles, ni parches, ni nada, pero vamos, que cualquier otra opción es válida siempre que os ayude.  Mis armas fueron fuerza mental, motivación deportiva, estricta planificación de las horas libres, disciplina y tenerlo muy claro. ¡Ah! bueno, y aunque me di cuenta después porque no lo tenía planificado, quizá también me ayudó bastante tener información. Leer, leer y leer sobre lo que iba a pasarme (bueno y malo), sobre todo en la parte física, que era de la menos sabía y la que más me desconcertaba.

    Así que, aún a sabiendas de que cada cuerpo es un mundo y de que los síntomas de abstinencia pueden ser distintos en cada persona, voy a describir los míos, porque me parece importantísimo que sepáis identificarlos,  y que estéis preparados para poder atacar.

    Cuando dejas de fumar los primeros días son los peores porque estás deshabituando tu cuerpo del consumo de nicotina, vamos que estás en pleno síndrome de abstinencia. Tu cuerpo está habituado a una dosis y si no se la das reacciona. En mi caso los síntomas fueron estos:

    Ansiedad brutal
    Hiperactividad (no paraba de hacer cosas)
    Falta de concentración
    Aceleración física y mental (hablaba contínuamente, y los pensamientos iban y venían a mil por hora)
    Irritabilidad  (estaba verdaderamente insoportable. Mal humor, rabia, malas contestaciones... )
    Irascibilidad (hasta el leve aleteo de una mariposa podía molestarme y provocar una reacción desmesurada)
    Excesiva sudoración (yo no sudo casi nada, así que esto me llamó especialmente la atención) Lo pregunté al médico y efectivamente es un síntoma de los procesos de abstinencia.
    Granos en la cara y pupas en los labios (también contrastado con mi médico. En este caso me comentó que se producen por la eliminación de toxinas)
    Mareos (el médico me explicó que es debido a la mayor entrada de oxígeno)
    Puntualmente tuve algún día de tristeza profunda y de no poder parar de llorar. (Aún tengo alguno)
    Ganas de fumar (en mi caso aparecía a picos de diferente intensidad. Los primeros días esa sensación aparece muchas veces y dura unos segundos de forma muy intensa, luego se va espaciando y suavizando)


    Casi nada ¿eh? Lo bueno es que estos síntomas (los del mono físico) son muy intensos los primeros días y luego se van aplacando. 
    Si sabes lo que te va a pasar, y tienes preparadas tus armas mentales, te enfrentarás a ello y lo pasarás porque lo tienes que pasar. Todos los monos se vencen con la seguridad de que quieres vencerlos. Es así. 

    Piensa que serán solo unos días, y que cada día que pasa es una batalla ganada, pero ojo, una batalla,  no la guerra, porque después aparecerá el  mono psicológico, el que tiene que ver con las miles de costumbres asociadas al tabaco, y ése, aunque es mucho más suave, es mucho más sibilino, dura más, es traicionero e inesperado...

    En el siguiente capítulo os contaré mis armas para contraatacar, y algunos de los primeros síntomas positivos

    De momento, y para abrir boca, os enseño otra buena aliada en esta guerra: Mi bici.


    Continuará...
    Capítulos anteriores: 

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    14 Dejar de fumar: La decisión (I)

    . 11 junio 2014
    14 comentarios


    Como ya os dije, voy a comenzar una serie de post contando mi experiencia en este duro proceso de dejar de fumar.

    Fundamentalmente lo hago por si puedo animar y ayudar a alguien que esté en estas mismas circunstancias, pero también lo hago para mi, ya que esta decisión ha supuesto un cambio muy importante en mi vida y quiero dejar constancia, de la forma más exhaustiva posible, de todas las sensaciones (buenas y malas) que voy experimentando.

    Y dicho esto, allá vamos:

    La decisión surge de repente y sin tenerlo planificado.

    Bueno, si que es cierto que un mes antes empecé a aficionarme al runnig y ya venía trasteando en mi cabeza la idea de que no me parecía demasiado coherente hacer tanto deporte (e intentar llevar una vida bastante sana en alimentación y en casi todo), y estar enganchada al cigarrillo, así que, aunque a ráfagas, y no de una manera muy consciente, sí que había pasado por mi mente el planteamiento de dejar de fumar, pero no muy en serio. Es más, creo que me aterraba tomar esa decisión porque confiaba tan poco en mi y en mi fuerza de voluntad, que pensaba que iba a ser imposible. 

    Por un lado tenía miedo a pasarlo mal y a fracasar, y por otro me daba pánico pensar en ese último cigarrillo y en esa vida sin poder fumar NUNCA. Para que me entendáis, yo era de esos fumadores que pensaba que fumar es un placer, y por lo tanto, que una vida sin poder fumar sería mucho menos placentera. Y precisamente ese "NUNCA" era lo que mentalmente me bloqueaba, por eso creo que fue genial para mi cambiar el planteamiento, y pensar solo en el día a día.

    Y así ocurrió el 8 de mayo pasado, ese día me levanté, y como si me hubiese sometido a una sesión de hipnosis, decidí que iba a intentar no fumar nada, a ver cuanto aguantaba... Para mi sorpresa, y sin demasiado esfuerzo,  aguanté todo el día sin fumar, y ahí empezó todo. 

    Al día siguiente me compré estas zapatillas nuevas para correr: 






    Continuará...


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    15 Soy "ex"

    . 06 junio 2014
    15 comentarios


    Soy libre. 
    Por fin. 
    Y estoy la mar de feliz.
    Hoy celebro mi primer mes sin fumar y estoy encantada. 

    Y después de soltar la bomba de felicidad, os pido disculpas por desaparecer así, sin decir ni pío... pero  en este primer mes de mi nueva vida sin tabaco, decidí desconectarme del blog (porque escribiendo fumaba) y de todo lo que mentalmente me conectase con el hábito de fumar. 

    Ya me disculparéis...

    No quiero soltar ahora el rollo del cuándo, el cómo y bla, bla, bla... (aunque lo contaré en otros post por si puedo ayudar con ello a alguien), pero sí os diré que no ha sido tan duro como pensaba, y que estoy más que feliz.  

    ¡Se puede!

    Iré retomando el blog poco a poco. No quiero ponerme obligaciones, así que publicaré cuando pueda y tenga ganas... aunque sí quiero establecer cierta periodicidad. Veremos. 

    (Espero que aún haya alguien por aquí)

    ¡Feliz fin de semana! 


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