; //
  • 14 Dejar de fumar: La decisión (I)

    . 11 junio 2014


    Como ya os dije, voy a comenzar una serie de post contando mi experiencia en este duro proceso de dejar de fumar.

    Fundamentalmente lo hago por si puedo animar y ayudar a alguien que esté en estas mismas circunstancias, pero también lo hago para mi, ya que esta decisión ha supuesto un cambio muy importante en mi vida y quiero dejar constancia, de la forma más exhaustiva posible, de todas las sensaciones (buenas y malas) que voy experimentando.

    Y dicho esto, allá vamos:

    La decisión surge de repente y sin tenerlo planificado.

    Bueno, si que es cierto que un mes antes empecé a aficionarme al runnig y ya venía trasteando en mi cabeza la idea de que no me parecía demasiado coherente hacer tanto deporte (e intentar llevar una vida bastante sana en alimentación y en casi todo), y estar enganchada al cigarrillo, así que, aunque a ráfagas, y no de una manera muy consciente, sí que había pasado por mi mente el planteamiento de dejar de fumar, pero no muy en serio. Es más, creo que me aterraba tomar esa decisión porque confiaba tan poco en mi y en mi fuerza de voluntad, que pensaba que iba a ser imposible. 

    Por un lado tenía miedo a pasarlo mal y a fracasar, y por otro me daba pánico pensar en ese último cigarrillo y en esa vida sin poder fumar NUNCA. Para que me entendáis, yo era de esos fumadores que pensaba que fumar es un placer, y por lo tanto, que una vida sin poder fumar sería mucho menos placentera. Y precisamente ese "NUNCA" era lo que mentalmente me bloqueaba, por eso creo que fue genial para mi cambiar el planteamiento, y pensar solo en el día a día.

    Y así ocurrió el 8 de mayo pasado, ese día me levanté, y como si me hubiese sometido a una sesión de hipnosis, decidí que iba a intentar no fumar nada, a ver cuanto aguantaba... Para mi sorpresa, y sin demasiado esfuerzo,  aguanté todo el día sin fumar, y ahí empezó todo. 

    Al día siguiente me compré estas zapatillas nuevas para correr: 






    Continuará...


    Pin It
    votar

    14 comentarios :

    Lola Montalvo dijo...

    Besos miles, amiga.
    Mi corazón está contigo... Todo es fuerza de voluntad, cielete, todo se basa en tener «gónadas-cojoneras y/u ováricas» y echarle huevos a la vida. Nada es fácil...
    Preciosas zapatillas.
    No decaigas, corazón!

    Sí es lo que parece dijo...

    Bea a veces nos creemos más debiles de lo que en verdad somos. Estoy segura que con tu fuerza de voluntad, tu animo y ese amor por el deporte lo vas a llevar super bien.

    Sigue contándonos...

    Besos

    LaLolaSh Glam dijo...

    No sé si te di la enhorabuena en el post anterior que yo también ando un poco a salto mata en los mundos blogueros. Así que enhorabuena por esta estupenda decisión.

    No hay nada como empezar a hacer deporte con unos objetivos para que tus hábitos se reorganicen.

    A ver si me llega a mi el día ese en el que vuelvo a hacer deporte y a cuidarme que después del embarazo estoy toda floja. Y encima, después de nueve meses sin fumar he vuelto a fumarme mis cigarricos de fin de semana. ¡Un desastre!

    Mi Álter Ego dijo...

    Lo difícil, como dices, es tomar esa decisión de ese último cigarrillo. Confieso que me da miedo, como a una yonqui cualquiera. Un besote!!!!

    Javier de Lara dijo...

    Acabas de ganar unos años de vida y de buena vida, además.

    Me alegro un montón. Y si querías ser una runner de verdad, tenías que dejarlo o no ibas a dar el nivel.

    Ya tienes un seguidor más para estas entradas.

    Lillu dijo...

    Maravilloso comienzo :) Yo creo que esa decisión siempre surge un poco de la nada. Yo lo veo como cuando empiezas una relación con alguien, que al principio nunca te lo quieres tomar muy en serio por si te empeñas mucho y luego no funciona. Por eso nunca hacemos público que hemos dejado de fumar hasta que pasa un tiempo prudencial y nos sentimos seguros de ello, verdad? Igual que nuestra pareja es al principio un "amigo" o "amigo especial" al que estamos conociendo ;)

    Yo también decidí dejar de fumar de un día para otro y de forma radical y sigo pensando que es la única manera de hacerlo. Eso de reducir, un día me fumo 10, al siguiente 5, tener tabaco de reserva "por si acaso"... esas cosas son básicamente engañarse a sí mismo para volver a fumar en cuanto se encuentre una buena excusa.

    Pero cuidado: dejar de fumar cuesta mucho esfuerzo y los ánimos a veces flaquean, por lo que acompañarlo de otros hábitos saludables como correr o comer sano es el entorno más ideal para evitar malas sensaciones. Y tú lo estás haciendo genial! Me va a encantar esta serie de entradas :D

    saluditos!

    Pitt Tristán dijo...

    Cumplir los deseos de cada uno es algo maravilloso... para uno mismo.
    Como veo que lo políticamente correcto es darte la enhorabuena, pues allá va: ¡enhorabuena!
    Cuando veo cine clásico no paran de fumar en todas las secuencia, casi en todos los planos: era una moda.
    Ahora todo el mundo hace apología de no fumar, incluso se prohibe, se sataniza a quine fuma (los malos de las pelis son los únicos que fuman): es una moda (bueno ahora es una moda prohibir cosas incluso a nosotros mismos).

    Hitler tampoco fumaba.

    Besos.

    CreatiBea dijo...

    Lola Montalvo, no decaigo! aquí sigo, y creo que ya tengo dominado al enano cabrón, pero tranquila que estoy alerta!

    Mil besos y gracias!

    CreatiBea dijo...

    Sies, lo llevo bien, y estoy muy muy contenta. Gracias!!!

    CreatiBea dijo...

    LaLolaSh, pues hale, a hacer deporte y a no fumar nada (mira que tienes que dar ejemplo a Lolita...)

    CreatiBea dijo...

    Mi álter ego, es que somos yonkis... pero bueno, mucho es mental, ya verás si te decides. Lo importante es una buena preparación mental.

    Besos!

    CreatiBea dijo...

    Javier de Lara, pues encantada de tenerte por aquí. Y sí, desde luego que dejando de fumar ganas en calidad de vida. Ahora no tengo ninguna duda.

    Nos vemos!

    CreatiBea dijo...

    Lillu, lo primero mil gracias. Siento en cada una de tus palabras tu apoyo, y es muy reconfortante. Además me siento muy identificada con lo que dices, el primer párrafo de tu comentario lo podría haber escrito yo.

    Y bueno, el segundo también. Hace un tiempo, en mi primer intento (que no llego a suceder) pensaba que lo de ir reduciendo era lo mejor, pero no. Ahora me he dado cuenta, que por aquel entonces estaba tanteando la posibilidad, pero no tenía claro que quería luchar.

    Bueno, ya iré contando... y sí, es difícil, pero no imposible. Mil besos y encantada de que te gusten estas entradas :)

    CreatiBea dijo...

    Pitt Tristán, uf cómo me ha recordado tu alegato a mis argumentos de hace unos años... No me gustan las prohibiciones, y estoy de acuerdo en casi todo lo que dices. Es cierto que se sataniza a los que fuman, y que la gente en general se ha puesto especialmente pesada con esto de la vida sana y tal... pero oye, ahora que estoy al otro lado, te digo que estoy encantada, y que, aquí en entre nosotros, se vive mucho mejor así. Ahora, no seré yo de las que den la lata... cada uno que haga lo que quiera con su vida.

    Hitler no fumaba ¿y?

    Saludos