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  • 10 Soy exigente

    . 19 junio 2012

    Soy  muy exigente, mucho. Principalmente conmigo misma.

    Mi finalidad cuando hago algo es hacerlo bien siempre, y no concibo en determinadas tareas el término medio; o se hace bien o se hace mal. Es así, y seguro que se os ocurren miles de ejemplos.

    Y suele pasar que las personas que nos autoimponemos  un nivel de exigencia alto, solemos ser muy exigentes con los demás.

    Y suele pasar también que nos resulta completamente incomprensible que algo que se puede hacer bien a la primera, se haga mal una, dos, y  hasta tres veces, simplemente por dejadez, por no prestar atención, por vagancia, o por el típico "ya lo haré mañana" o "ya lo hará el siguiente en su turno". 

    Y ahí es donde viene el conflicto, el estrés, la pérdida de confianza, el querer controlarlo todo, y el gran problema de no saber (o no poder) delegar.

    (...)

    Hoy es un día de esos en los que maldigo, me siento impotente ante tanta ineficacia y me pregunto constantemente si no deberíamos repasar nuestros niveles de exigencia.



    Quizá entonces, todo funcionaría un poquito mejor.



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    10 comentarios :

    Yolandica. dijo...

    Totalmente de acuerdo y más en la que estamos. AHORA es el momento de darlo TODO y MEJOR que nunca.

    L87 dijo...

    Yo también soy muy exigente conmigo misma... y sin querer, también con los demás.

    Que cada uno nivele su nivel de exigencia estaría bien... pero me parece bastante difícil...

    Lo mejor: intenta ser más flexible... más que nada para evitar cogerte nervios! si puedes ;)

    Besitos!

    Sonix dijo...

    Te entiendo perfectamente, aunque en mi trabajo nadie depende de mí. Pero más de una vez uno se come las mierdas de los demás, simplemente por dejadez o porque algunos tienen la costumbre de hacer las cosas de cualquier manera.
    Con lo poco que cuesta hacer lo que le toca a cada uno bien, así sería todo mucho más fácil y todo iría mejor.
    Que conste que en mi tiempo libre soy muchas veces esa persona que no da abasto y posterga lo impostergable... pero bueno, me consuelo porque en mi trabajo intento no ser así.

    River dijo...

    Cada uno a su ritmo.
    :)

    Roxe dijo...

    Mi caso es que cuando hago algo, lo trato dee hacer bien, pero me cuesta horrores ponerme.

    Lillu dijo...

    Unos tanto y otros tan poco, ése es el problema que yo veo. Yo soy de las muy exigentes también y me revienta que los demás no hagan las cosas bien, cuando es posible hacerlas perfectamente. Por eso se me da fatal trabajar en equipo, jeje.

    Lo malo de todo esto es que los que lo hacen lento, peor, más tarde, sin poner atención, no suelen agobiarse mientras que nosotras sí sufrimos estrés. Es necesario respirar y bajar un poco el nivel de exigencia, definitivamente, tanto con nosotros como con los demás. Y me lo intento aplicar a mí también ;)

    saluditos

    CreatiBea dijo...

    Lillu, pues mira que yo creo que son los demás los que deben subir sus niveles de exigencia...

    Sí, ya sé, así voy mal, pero...

    Nuria dijo...

    Te comprendo Bea, a mí me pasa lo mismo, estoy haciendo unos cursos, en los que el resultado final sólo será aprobado o suspenso pero yo no me puedo quedar con un simple 5 tengo que conseguir superar el curso con la mejor nota posible, sólo por una cuestión de exigencia personal y también para aprender, los cursos son de idiomas y nunca está de más defendernos en otras lenguas.
    Besotes

    Angelillo dijo...

    Yo también soy exigente, pero trato de no llegar a niveles dañinos. La anterior persona que hacía mi trabajo era tan exigente, tan exigente que sufría el día a día. Yo bajo el listón y a veces miro a otro lado sobre todo para poder ser feliz.

    Mi Álter Ego dijo...

    Ayyyy. No sabes cómo te entiendo!!! Lo mismico, lo mismico que me pasa a mí. De los nervios me pongo a veces y te doy toda la razón. Si todos nos exigiésemos más, las cosas irían mucho mejor de lo que van. Besotes!!!