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  • 14 Etiquetas

    . 17 abril 2011

    No me gusta etiquetar a la gente, aunque alguna vez lo habré hecho.  (Que, a veces, los prejuicios van más rápidos que la razón, y yo misma me reprendo).

    Determinadas etiquetas pesan más que un quintal y poder descolgarlas, no es tarea fácil. Es por esto, y porque además muchas  personas  me han sorprendido, que intento negarme a pensar que alguien pueda ser tan simple como para llevar colgada solo una.

    Incluso en los casos más claros, siempre espero encontrar algo más.



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    14 comentarios :

    Sonix dijo...

    Yo también intento etiquetar lo menos posible, lo malo es que a veces se acierta muy rápido en determinados casos... Pero las sorpresas en ese sentido suelen sentar muy bien, sobre todo porque las etiquetas que ponemos normalmente son negativas.

    Daviblio dijo...

    Y si encima viene el precio, no te quiero ni contar... ¿quién decide lo que vale una persona?

    El problema de las etiquetas es que acaban condenando un poco al receptor, porque se las acaba creyendo (sean buenas o malas), y la gente se espera determinadas maneras de comportamiento porque "eres así".

    Es preferible dar un margen a las personas, porque siempre pueden sorprendernos, incluso positivamente jajaja.

    Un beso de talla única!

    Ruben dijo...

    Algunas etiquetas no se pueden ver a primera vista, tienes razón. Lo peor de las etiquetas no es que tardes en ver las de los demás, lo peor son las que le pongan a uno mismo, que se quitan fatal.

    Adrián J. Messina dijo...

    Las etiquetas sirven para los productos que comprar, si uno se la pasa etiquetando por la vida no nos tiene que sorprender que un día nos quieran comprar.

    Un abrazo y un beso.

    Irene Comendador dijo...

    Te contaré una historia personal. Hace tiempo, unos meses, un chico entro en mi establecimiento, venia a pedirme hora yt llevaba un casco de moto puesto. Sus ojos eran extraños, su cara o expresión daba un poco de desconfianza. Le di la cita y se marchó. Estuve todo el día pensando en que quizás no debía haberle dado hora, que hubiese sido mejor no atenderlo, no me daba buena espina.
    Cuando llego el momento (yo estaba sola) vino de nuevo con el casco puesto y al quitárselo me quedé un poco parada, tenia una cicatriz enorme desde la frente hasta la parte trasera de su cabeza, era apabullante, le atendí y después de un par de minutos me dijo que le habían operado de un tumor cerebral hacia tan solo mes y medio, pero que ya estaba mejor y pronto empezaría su tratamiento. Creo que en la vida me he sentido mas mierda y despreciable como en aquel momento. Un tío que oculta su cara y tiene cicatrices, de semblante serio y seco, puede dar mala espina, pero si no le hubiera dado cita ahora seria una completa gilipollas. Y esto es solo una cuestión de aspecto, ya no hablemos del tema de la personalidad de cada uno, las primeras impresiones jamás se deben tomar en cuenta, las personas somos mucho más complejas como par aponernos solo una etiqueta, toda la razón nena
    Un beso y perdón por el cuento, que a veces me enrollo pero bien, jeje
    Nos vemos

    Mª José dijo...

    Hay gente tan pobre que solo vive de poner etiquetas (*.-)
    Feliz Semana Santa, disfruta

    KaRoL ScAnDiu dijo...

    Hola mi querida:D

    Ya estoy de regreso al mundo de los vivos online, jaja:D

    Las etiquetas son algo que sólo deberían de llevar las ropas y poco más... etiquetar a los demás, sea cual sea la etiqueta, sólo demuestra que no sabemos respetar a nuestro iguales...

    Kisses...

    alcorze dijo...

    Esa que comentas tendría que ser la actitud que tomamos hacia las parsonas, la de no etiquetarlas, pero hay algunos que lo hacen muy difícil.

    Canoso dijo...

    lo veloces que somos a veces para poner etiquetas y lo lentos que somos para quitarlas después, aún a sabiendas de habernos equivocados...

    Besos

    Lola Montalvo dijo...

    Yo me auto-etiqueto con varios epítetos, dependiendo del momento, pero epítetos que son todos fijos. Y como tengo este trato conmigo misma... he de reconocer que me lanzo a veces a hacer lo propio con los demás...
    Besos miles

    meg dijo...

    Bea, es que hay catetosque todavía creen que llevar la etiqueta es señal de abundamiento pecuniario. ¡Dios mío, qué tropa, que decía Romanones!

    40añera dijo...

    Si cari, pero a veces por más que rasques...
    Un besote

    María dijo...

    Las etiquetas... no puedo con ellas. Me colgaron tantas desde que naci que mira como me encuentro ahora, corta que te corta. Es una carga. Procuro no etiquetar a nadie.
    Un beso sin etiquetar :)

    Angelillo dijo...

    Al final las etiquetas son un modo que tiene uno de no perder el tiempo con las personas. Pero nos equivocamos, lo sabio es tachar y rectificar la etiqueta, porque queramos o no estamos hechos para etiquetar.