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  • 26 La ayuda

    . 05 marzo 2011

    No me cuesta nada pedir ayuda. Ni darla.




    PEDIRLA: Absolutamente necesario,  muy a pesar de los orgullosos.
    DARLA: De lo más reconfortante que existe.

    Creo que son dos pilares importantes para una existencia feliz.



    ¡Feliz día!

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    26 comentarios :

    Ana Galindo dijo...

    Es un aprendizaje importante el de saber pedir ayuda. A veces lo asociamos con un signo de debilidad, hasta que entendemos la grandeza que implica aceptar nuestras limitaciones y valorar las cualidades de los demás.

    Un beso

    Lola Montalvo dijo...

    Muy bueno, sí señora. Saber reconocer de lo que uno no es capaz es asumir que somos personas como los demás y, además, hace que sepamos valorar lo que los demás valen y aportan. Proporcionar ayuda a otros es muy satisfactorio, cierto.
    Besos miles

    40añera dijo...

    Me parece estupendo a mi me pasa igual
    Buen finde

    Fátima Ortiz dijo...

    Sinceramente, darla es muy reconfortante y yo la doy sin que me la soliciten y siempre desinteresadamente, incluso cuando de primeras algunos se niegan a recibirla por el motivo que sea, la mayoría por desconfianza; a veces me ocurre que ni siquiera soy consciente de que ayudo a la gente porque nunca lo veo como una obligación o sacrificio.
    Pedirla ya es otro asunto, y no porque sea orgullosa, sino porque a veces una cree que puede con todo lo que se le venga encima y eso es prácticamente inviable, todos tenemos nuestras limitaciones.

    ¡Un besito!

    MIMOSA dijo...

    La vida es un toma y daca, necesitamos los unos de los otros, asumirlo es dar un gran paso.
    Besos y feliz fin de semana!

    Sese dijo...

    Nome cuesta nada prestar ayuda, y más si la solicitan, en cuanto a pedirla cuesta un poquito más, no sé si será cuestión de orgullo, de no molestar,... quién sabe. Claro que es diferente si hablamos de amistades o desconocidos a los que cuesta más solicitar ayuda

    SAludos

    ROSALÍA. dijo...

    Bea, describes el equilibrio de una persona sensata y madura. Admito que no sé pedir ayuda y a veces pretendo que los demás adivinen que la necesito.
    Besos Bea.

    Lillu dijo...

    Uf, a mí me cuesta muchísimo pedir ayuda, pero no creo que sea una cuestión de orgullo, de creer que no la necesito, sino que temo incomodar a los demás y que me ayuden por obligación. Sé que es algo que debería trabajar, porque si a mí no me molesta que me pidan ayuda, tampoco debería molestarles a los demás que yo lo hiciera. Supongo :)

    saluditos

    Angelillo dijo...

    Yo soy de poco pedir ayuda y mucho darla. Quizá no pido ayuda porque la gente no suele responder igual que yo cuando me la piden, vamos, que la gente ayuda muy poco en general.

    María dijo...

    Pedir sin exigir.
    Dar sin esperar nada a cambio.
    Mmmmmmm, muy difícil pero posible.
    Un abrazo

    CreatiBea dijo...

    Ana Galindo, totalmente de acuerdo.
    Un saludo.

    CreatiBea dijo...

    Lola Montalvo, para mi es de lo más satisfactorio y lo intento en la medida de lo posible. A veces, cosas que para mi no tienen importancia, para el otro es muy importante. Hay que ponerse en la piel de los demás.

    Pedirla es neceseario.

    Otro debate sería lo de aceptarla si no la has pedido...

    CreatiBea dijo...

    40añera, pues eso. A pedir y a dar ;)))

    CreatiBea dijo...

    Fátima Ortiz, entiendo lo que dices, pero creo que es muy importante aprender a pedirla. En momentos malos la ayuda te puede salvar. Si no nos comunicamos hay veces que se te puede pasar que alguien lo está pasando mal.

    Lo de ofrecerla sin que te la pidan, también es importante, pero, aceptarla, es otro cantar... sobre todo en temas delicados

    CreatiBea dijo...

    Mimosa, cierto. Entre todos, todo es mucho más fácil.

    CreatiBea dijo...

    Sese, es verdad que el no pedir ayuda no es solo por orgullo, puede ser, en muchos casos, por no molestar, como bien apuntas... en cualquier caso, seguro que nunca un amigo va a darte un NO por respuesta. Y si no se pide, resulta más complicado ofrecerla.

    A veces no hace falta ser muy explícito, se puede leer entre líneas.


    Saludines.

    CreatiBea dijo...

    ROSALÍA, ese es el problema, que pretendemos que los demás adivinen... pedirla no te hace más débil, al revés, te puede ayudar a ser más fuerte.

    Besos guapa, espero que te encuentres mejor, te mando un abrazo virtual ENORMEEEEEEE.

    CreatiBea dijo...

    Lillu, eso tenlo por seguro. Cuando he pedido ayuda a mis amigos, me he disculpado por molestarles, y ellos siempre han dicho: ¿tú no harías lo mismo por mi?

    CreatiBea dijo...

    Angelillo, ese es un gran problema de esta sociedad, cada vez vamos más a lo nuestro, cierto.Pero hay que ponerse en le lugar del otro, y pensar que todo nos puede pasar algún día a nosotros...
    No cuesta nada.
    Estoy segura que si pides ayuda a un amigo te la va a dar, sino no es un amigo ¿no?

    CreatiBea dijo...

    María, claro que es posible. ;))))

    Ana Laura dijo...

    Estoy totalmente de acuerdo con ambas premisas. Ayudar nos resulta más fácil que pedir ayuda, pero hay que aprender a hacer ambas.

    Un saludo grande!!

    Tani dijo...

    Muy linda reflexión, amiga. Si todos fueramos capaces de desprendernos del orgullo para pedir ayuda, y de la apatía para brindarla, sería este mundo un mejor lugar para vivir.

    Sonix dijo...

    Tienes toda la razón, Bea.
    Mi problema es que para conseguir el equilibrio, me falta saber pedir ayuda, poquísimas veces lo hago. En cambio, no me cuesta nada ofrecerla.
    Qué suerte tienes tú, que no tienes problema en hacer ni una cosa ni la otra.

    CreatiBea dijo...

    Ana Laura, pedir ayuda cuesta, pero creo que es mejor pedirla que estar esperando que te la den y quejarte mientras tanto.
    La ayuda te fortalece.

    Pedir y dar. En constante equilibrio.

    CreatiBea dijo...

    Tani, totalmente de acuerdo. ;)
    Es sencillo.

    CreatiBea dijo...

    Sonix, yo para las cosas de "a diario" no suelo pedir ayuda... pero en los momentos difíciles de verdad, he tenido que pedirla. No creo que sea suerte, ni que esté más predispuesta a ello, simplemente es necesidad..

    Te aseguro que por muy fuerte que seas, llega algún momento en la vida que te desmoronas.

    Besetes!!!