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  • 17 "Como agua para chocolate"

    . 14 julio 2010

    No suelo leer un libro después de ver una película basada en él.

    Hice una excepción en este caso porque la película de Alfonso Arau (1992) me pareció una auténtica maravilla y no me quería quedar yo sin leer esta preciosa obra de Laura Esquivel. Me encantó también.


    Sí que es cierto que hubiese preferido leerlo antes de ver la película, para imaginar por mi misma los personajes, los paisajes, los ambientes... pero aún así, condicionada por las imágenes, me pareció un libro maravilloso, íntimo, delicado y pasional.

    "Como agua para chocolate" es una historia mágica.

    Las recetas de cocina introducen cada capítulo dando pie a que la narradora nos cuente  la historia de esta familia. De esta forma, la gastronomía se convierte en hilo conductor constituyendo una extraordinaria alegoría de sentimientos, y propicia, con las connotaciones especiales del realismo mágico, una  mística vía de comunicación entre los personajes.

    Esquivel  aúna en este libro diferentes ingredientes: amor, romance, pasión, sensualidad, sexualidad, costumbrismo, libertad, rebeldía y lujuria.  Y con un lenguaje impecable y delicado logra hacer sentir al lector las mismas sensaciones de los protagonistas.

    Aquí os dejo mi escena preferida, tanto de la película como del libro.  Es preciosa.

    La receta de la pasión: "Codornices en pétalos de rosas"





    Y os dejo, para quien quiera ponerla en práctica, la  maravillosa receta en palabras de Laura Esquivel:

    CODORNICES EN PÉTALOS DE ROSAS



    INGREDIENTES:

    12 rosas, (rojas, si es posible)
    12 castañas
    2 cucharadas de mantequilla
    2 cucharadas de fécula de maíz
    2 gotas de esencia de rosas
    2 cucharadas de anís
    2 cucharadas de miel
    2 ajos
    6 cordonices
    1 pithaya (fruta tropical)
     
    Preparación:

    "Se desprenden con mucho cuidado los pétalos de las rosas, procurando no pincharse los dedos, pues aparte de que es muy doloroso (el piquete), los pétalos pueden quedar impregnados de sangre y esto, aparte de alterar el sabor del platillo, puede provocar reacciones químicas, por demás peligrosas. […]

    Tita apretaba las rosas con tal fuerza contra su pecho que, cuando llegó a la cocina, las rosas, que en un principio eran de color rosado, ya se habían vuelto rojas por la sangre de las manos y el pecho de Tita. […]De pronto escuchó claramente la voz de Nacha, dictándole al oído una receta prehispánica donde se utilizaban pétalos de rosa. Tita la tenía medio olvidada, pues para hacerla se necesitaban faisanes y en el rancho nunca se habían dedicado a criar ese tipo de aves.

    Lo único que tenían en ese momento era codornices, así que decidió alterar la receta, con tal de utilizar las flores. […]


    Sin pensarlo más salió al patio y se dedicó a perseguir codornices. Después de atrapar a seis de ellas las metió a la cocina y se dispuso a matarlas, […]


    Después de desplumadas y vaciadas las codornices, se les recogen y atan las patas, para que conserven una posición graciosa mientras se ponen a dorar en la mantequilla, espolvoreadas con pimienta y sal al gusto.


    Es importante que se desplume a las codornices en seco, pues el sumergirlas en agua hirviendo altera el sabor de la carne. Este es uno de los innumerables secretos de la cocina que sólo se adquieren con la práctica. […]


    Ya que se tienen los pétalos deshojados, se muelen en el mocajete junto con el anís. Por separado, las castañas se ponen a dorar en el comal, se descascaran y se cuecen en agua. Después, se hacen puré. Los ajos se pican finamente y se doran en la mantequilla; cuando están acitronados, se le agregan el puré de castañas, la miel, la pithaya molida, los pétalos de rosa y sal al gusto. Para que espese un poco la salsa, se le pueden añadir dos cucharaditas de fécula de maíz. Por último, se pasa por un tamiz y se le agregan sólo dos gotas de esencia de rosas, no más, pues se corre el peligro de que quede muy olorosa y pasada de sabor. En cuanto está sazonada se retira del fuego. Las codornices sólo se sumergen durante diez minutos en esta salsa para que se impregnen de sabor y se sacan." (L. Esquivel)


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    17 comentarios :

    Pio dijo...

    Me encantaa ese libro, me lo he leido varias veces y siempre me gusta, las recetas son mágicas, ya dicen que al hombre se le conquista por el estómago

    Besetss

    ROSALIA dijo...

    Admito que leí el libro y no vi la película. Es mi norma no hacerlo porque me decepciona la versión del cine.
    Un beso Bea.

    Sonix dijo...

    Pues admito que ni he leído el libro, ni he visto la peli, pero en la escena me dan pena las pobres codornices, se ven tan monas!
    A ver si al menos veo la peli en breve, la lista va creciendo mucho, no da tiempo a todo, jaja.
    Un beso!

    almalaire dijo...

    Es de las pocas películas que están a la altura del libro...No recuerdo el nombre de la actriz que interpreta a la Doña Elena, la madre de Tita, pero está mas que soberbia, es que es sencillamente ella. El libro me encantó. Si te gusta Esquivel es posible que también te guste la Mastretta. "Mujeres de ojos grandes" o "Arráncame la vida". A mi me encantaron. Un abrazo

    teologiadeS dijo...

    Lei el libro y no he visto la película pero espero verla y creo que después de esto me la descargaré o la veré on line...

    Como libro no tiene precio, es realmente para personas que sepan leer entre lineas y apreciar los pequeños detalles, lo leí hace algunos años y lo analizamos en clase de literatura. Realmente un libro que me encantó.

    Un saludo

    CreatiBea dijo...

    Pio, es cierto y más con estas recetas... ¡mágicas!
    Así no hay ninguno que se resista.

    Un abrazo.

    CreatiBea dijo...

    ROSALIA, a mi me suelen decepcionar también, pero como me gusta tanto el cine como la literatura siempre me entra la curiosidad de ver las películas.

    Algunas me han sorpendido.

    Besos niña.

    CreatiBea dijo...

    Sonix, el libro se lee en nada. Es cortito y muy fácil de leer.

    Ahora, yo te recomiendo las dos cosas, para algún día... sin prisas.

    Besos

    CreatiBea dijo...

    Almalaire, se llama Regina Torné la actriz que interpreta a la madre.

    Sin duda, tomo nota de tus recomendacioes, gracias!!!!

    Besos

    CreatiBea dijo...

    teologiadeS, y ¿que me dices de las recetas? geniales.
    A mi es que me encanta.

    Cuando veas la peli me dices.

    Besos

    Anónimo dijo...

    Qué hacés Bea??
    La película me encantó...
    está pendiente el libro.
    Beso
    MLP

    Marlene dijo...

    Ay! y me diste con todo con este hermoso post. Porque yo soy Chef y porque ese libro es de mis favoritos y porque Laura Esquivel es mexicana... como yo :)

    La receta buenísimaaa!!!

    Un abrazo :)
    Mar

    Tani dijo...

    Bea querida, vengo a trae el chisme caliente. resulta que tanto el libro como la película son muy buenos, de lo mejorcito que tiene el cine mexicano en los "últimos" años. Sin embargo, la pluma de la Sra Esquivel para mi no es de lo mejor, hay muchas cosas más que ha escrito y que resultan de dudosa calidad, lo que me hace pensar que alguien le corrigió y casi le reescribió "Como agua para chocolate".
    Bueno, dicho eso (que no tienes porque creerme jijiji) te diré que me parece una buena obra y recomendación literaria y cinematográfica. Y sí, la forma de presentar las recetas de cocina es maravillosa

    Un besote

    CreatiBea dijo...

    MLP, pues nada a disfrutar del libro también.

    Besos.

    CreatiBea dijo...

    Marlene, ¡Que profesión más bonita! Me encanta!!!! Me alegro haber dado en la diana con este post. A mi es que me encanta cocinar, la gastronomía y el realismo mágico.

    ¿Cómo no me iban a gustar la película y el libro?

    Besos

    CreatiBea dijo...

    Tani, ufff me has dejado un poco chafada... La verdad es que no puedo decir mucho más, porque no he leído nada más de Laura Esquivel, por lo que no tengo criterio para valorar.

    Investigaré al respecto, pero bueno es saber esto de primera mano.
    Gracias!!!

    Besos

    meg dijo...

    Totalmente de acuerdo contigo, Bea. Un argumento mágico, con dosis de fantasía y de realismo mezcladas en un cóctel exquisito.

    Me gustó la escena que señalas. Y también la de la tarta de bodas impregnada por sus lágrimas que luego provocan las de los invitados.

    Buena entrada, Bea. Un beso