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  • 14 El tren

    . 16 mayo 2010

    Siempre me ha gustado viajar en tren. Me parece uno de los medios de transporte más románticos.

    Posee una serie de singularidades que, a mi parecer,  lo hacen único: La libertad de movimientos, los asientos enfrentados, la cafetería, el ir y venir de los pasajeros, el descansillo entre vagones, la sincrónica melodía mientras recorre las vías, las magníficas vistas, el subir y bajar de los viajeros, la alternancia en mismo viaje de diferentes compañeros de asiento... Todo esto hace que el viaje en tren sea diferente y especial
     Propicia encuentros, favorece conversaciones,  predispone  tropiezos de miradas furtivas y, sobre todo, es  un terreno excelente para activar la imaginación. 

    El ambiente y los viajeros de tren suelen ser muy diferentes de los que nos encontramos en otros medios de transporte. No sé si os habréis fijado, pero normalmente este tipo de viajero no lleva prisa y suele  disfrutar ya, desde el principio, de su viaje, no sólo del destino.  No se aprecia la tensión, propia de los aviones, ni el bullicio popular de los autobuses. Se respira tranquilidad y armonía. Y lo que más favorece este placer de viajar en tren es, sin duda, la gran variedad de largos recorridos inigualables y espectaculares.

     Trayectos como los recorridos por el Orient Express o el Transiberian Express  no consisten sólo en desplazarse entre ciudades, sino en descubrir y explorar los paisajes y las civilizaciones que las separan.

    Y  tras este recorrido descriptivo, aquí es donde quería llegar:

     Me encantaría viajar en alguno de estos trenes. Debe ser una experiencia inolvidable.

    El Orient Express  es  el tren más famoso del mundo, y que desde 1883 recorre Europa.
    El Venice Simplon Orient Express, es una réplica del fabricado en 1864 por George Pullman en el que han viajado multitud de pasajeros célebres y que han inspirado incontables libros y películas (Yo estoy deseando subir  desde que Agatha Christie me lo descubrió y describió en su asesinato casi perfecto).  



     La decoración cuidada,  te debe  transportar  nada más entrar a épocas pasadas. El tiempo queda suspendido y la elegancia del lugar  te transporta hacia otra dimensión... Los  glamurosos vagones, los sofisticados y confortables coches-cama, el servicio personalizado, y  su restaurante deben hacerte sentir como si hubieses entrado en una máquina del tiempo.



    Las cuidades que recorre y visita, espectaculares y muy románticas también; aunque en su época dorada su itinerario más famoso fuera la conexión París-Estambul, ni entonces ni hoy es ésta la única ruta del Orient-Express, que entre marzo y noviembre propone cerca de una decena de itinerarios que pueden realizarse en su totalidad o por tramos: desde viajes de menos de un día, como el Venecia-Roma, o el París-Londres,  hasta el trayecto mítico entre París y Estambul, que sólo realiza una vez al año y dura casi una semana.


    Respecto al Transiberian Express, deciros que  es la línea ferroviaria ininterrumpida más larga del mundo (9.600 km) y uno de los viajes en tren más grandiosos. Ocho zonas horarias se recorren entre Moscú y Vladivostok. Y otras tres rutas diferentes viajan en  ambas direcciones, desde Moscú y San Petersburgo en el oeste de Rusia a través de Siberia hacia el lejano este, con la opción de incluir Mongolia y acabar (o comenzar) en Pekin. La comodidad y el glamour también forman parte de este tren, que dispone de todo lo necesario para hacer de tu viaje una delicia. 




    ¿Viajamos?




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    14 comentarios :

    Marita dijo...

    Hola Bea...te cuento que he viajado poco en tren, pero me encantaría hacerlo en uno de esos con todas las atenciones...una que es a veces un poco fashion...además hay que disfrutar de vez en cuando de las cosas buenas que nos da la vida...jeje...algún día será...besos

    J. F. Sebastian dijo...

    De pequeño prefería viajar en tren al coche. De hecho creo que fue mi juguete favorito cuando todavía creía en los reyes magos. Parece que fue antes de ayer... Ufff.
    El tren fomenta más las relaciones con tus compañeros de viaje que otros medios de transporte aunque como también es lógico te encuentras de todo. El expreso más tentador de los que propones es el París-Estambul. Soy demasiado friolero para el transiberiano.

    P. D. Por si te interesa, me han enviado un 'power point' de la línea de ferrocarril en el techo del mundo: El tíbet. Si quieres dame tu correo y te lo paso.

    Un saludo.

    meg dijo...

    Ay, Bea, que me has dado en el gusto. Me muero por los viajes en tren, y los hago cada vez que puedo. Por España, salvo excepciones, siempre me muevo en tren. Y lo disfruto tanto... Sueño con un viaje en el Oriente Express (el Venice Simplon, claro que es el sucesor auténtico)... Gracias por este post.

    Pásate por mi blog y recoge un premio que tengo para tí. Un beso y que pasesun buen domingo.

    CreatiBea dijo...

    Marita, a mi me encantaría,tiene que ser un auténtico placer viajar en estas maravillas.
    Yo también pienso que algún día será. ;)

    J.F. Sebastian, a mi me encanta viajar en tren. Siempre lo he encontrado diferente. París-Estambul, también es mi trayecto favorito, aunque no me importaría viajar en el transiberiano.
    Mi correo es el que ves abajo de mi perfil. Deseando estoy que me mandes ese power point.
    Abrazos.

    Meg,yo tambien sueño con un viaje en el orient express, desde niña. Espero, algún día convertirlo en realidad.

    Gracias por el premio. Ya he pasado por tu blog.Mil besos.

    David dijo...

    El tren es el mejor medio de transporte para viajar sol@, por lo menos a mí me lo parece. Se puede leer, se puede acudir a la introspección, se puede coincidir con personas apetecibles por su buena conversación, o desconocid@s que te atraigan a primera vista. Al estar en viaje, siempre se deja algo atrás o se pretende encontrar algo nuevo, por lo tanto las emociones están a flor de piel.
    A lo mejor os parece un poco pastelada... (pero me ha venido a la cabeza al pensar en la temática) escuchad "Jueves" (11 de marzo) de la oreja de Van Gogh, en recuerdo a las víctimas del 11M.
    Buen viaje, compañer@s de camino!

    carlos63 dijo...

    La verdad es que lo prefiero al avión aunque hace muucho tiempo que no lo uso. La verdad que debe ser alucinante viajar en esos legendarios trenes, al igual de alucinante que su precio, ¡Lastima!

    CreatiBea dijo...

    David, como me entiendes, a eso precisamente me refería cuando hablaba de que el tren es un medio de transporte diferente. la verdad, es que pensaba en viajes en solitario... He hecho tantos!!! Aunque para el orient o el transiberiano, prefiero hacerlos acompañada. Y es cierto, cuando estás viajando estás mucho más receptivo.

    Gracias por proponer la canción en recuerdo a las víctimas del 11M, Nunca está de más.

    Besos

    CreatiBea dijo...

    Carlos, (jajajaj)Tú siempre tan ácido... mira que pensar en el precio... Soñar es gratis!!!

    Besos

    Kinezoe dijo...

    Totalmente de acuerdo, CreatiBea. Los viajes en tren son muy especiales. Me gustó mucho leer sobre estos dos trenes tan famosos, míticos ya. Me encantaría poder realizar un viajecito en ellos... A mí los trenes y su característico soniquete hasta me inspiraron una sección dentro mi blog ;-)

    Saludos.

    CreatiBea dijo...

    Buena seccion Kinezoe. Es muy original. A ver si con más tiempo me paso y miro de arriba a abajo tu blog, que lo he visto por encima y me parece muy interesante también...

    Saludos

    Ana Laura dijo...

    Sabes, en mi país no existe más el tren para transporte de pasajeros, hace muchos años que solo se usa para transportar cargas. Sin embargo, recuerdo algunos viajes cuando era niña con mucha nostalgia.

    Viajar en el Orient Express debe ser maravilloso, además, se siente como si Poirot pudiera estar sentado comiendo coles de Bruselas en ese comedor tan elegante...

    CreatiBea dijo...

    Vaya, no imaginaba que no existiese el tren como medio de transporte para personas... Claro, los recordarás con nostalgia...

    Siii, Poirot sentado comiendo y atusándose el bigote... ¡Ay... quiero ir!.

    Besos

    Nati dijo...

    El avión comenzó a darme miedo hace unos años (no sé por qué), y desde entonces siempre viajo en tren y en barco. Pero sin duda, mi preferido es el tren.
    Hace un par de años, tenía que hacer unos viajes de ida y vuelta a madrid, y tenía que estar allí muy temprano. Así que siempre cogía el tren nocturno, que va muuuuuy lento, y tarda como 9 horas en llegar (mientras que en avión son 45min). Pues yo disfrutaba como una enana, de charla con los diferentes personajes que me encontraba en la cafetería.
    Se forman un extraño lazo muy chulo, entre los pasajeros de un tren nocturno en la cafetería, en serio que sí.
    Luego la vuelta, lo hacía en tren normal, más rápido que el nocturno. Y sólo una vez disfruté del billete preferente, porque no quedaban normales, y fue una pasada,jejejej. Te traían bebida, comida, algo para picar, una copa de cava...
    Cómo me gustaría a mí viajar en uno de estos trenes que describes.
    Un saludo!

    CreatiBea dijo...

    Nati,me encanta como explicas estos lazos que unen tanto en un tren. Y desde luego, creo que los nocturnos más.

    A mi me encanta el tren, sino tengo prisa es el mejor medio.

    Y bueno, los nombrados (Orient y transsiberiano) son un sueño...

    Abrazos de nuevo. ;)))