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  • 6 Cometas

    . 06 abril 2010

    Por estas tierras valencianas es tradición en esta época salir a la playa o al campo a volar la cometa, o cachirulo, como dicen por aquí.

    A mi me encanta mirar como vuelan, sólo mirarlas.



    Mi  nula habilidad para estas artes quedó  patente ya hace unos cuantos años, cuando ilusionada intenté echar al vuelo la mía.

    Se daban todas las condiciones atmosféricas para conseguir el éxito, sin embargo, no  conseguí levantarla dos palmos del suelo, y, lo que es peor, después de esta primera y única salida, quedó completamente inservible, el hilo totalmente enmarañado y rota.
    Así que desde entonces, me conformo comtemplando el vuelo, sus formas y colores y, por supuesto, las habilidades de otros, cosa que me deja completamente atónita.

    Después de esta breve vivencia, me gustaría comentaros su historia:


    "Al parecer la cometa fue inventada en China cuatro o cinco siglos antes de Cristo y, poco a poco, fue extendiéndose por el mundo siguiendo los intercambios comerciales.
     Al principio se hacían con seda porque  en aquella época el papel era muy caro y no había plástico. Ahora se hacen con plástico porque es más barato y resistente.
    La cometa empezó un largo viaje hasta llegar a nosotros. Primero llegó a Malasia, a Indonesia y a los países del litoral pacífico donde se utilizó para pescar y la decoración y sus formas eran diferentes.
     Más tarde llego a Corea, al norte de África y, finalmente, en la Edad Media, a Europa. Este paso de un país a otro se tradujo en una evolución sensible de las formas y de los motivos decorativos, así como de las diferentes utilizaciones de la cometa.
    Esto explica la extraordinaria variedad de modelos y su no menos diversidad estética con el paso del tiempo.


    El vuelo de cometas es arte y a la vez deporte, ocio y desafío, y todavía sigue propiciando fabulosos contactos entre las personas. Por muy individualista que sea, el “cometista”   aprecia los encuentros con los demás, con los simples espectadores que se maravillan por las evoluciones de su aparato o con los aficionados deseosos por intercambiar trucos, astucias y secretos en el transcurso de exhibiciones improvisadas o de las competiciones internacionales.


    La construcción de una cometa es una verdadera escuela de habilidad y de paciencia y, por otro lado, proporciona una inestimable sensación de libertad".

    ¡Buen Vuelo!

    Vía: Museo del juego



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    6 comentarios :

    Sakkarah dijo...

    Volar cometas me trae unos recuerdos muy bonitos...

    Un beso.

    CreatiBea dijo...

    Sakkarah bienvenida!!!

    La verdad, es que es chulo. Aunque yo , sólo de mirona. las cometas y yo somos incompatibles...

    Espero verte por aquí.

    Un abrazo.

    carlos63 dijo...

    A mi me gustan mucho, retome su vuelo al ir creciendo mis hijas, todos los años "empinamos el cachirulo", o sea volamos la cometa. Este año en la playa de la Malvarrosa hacen un festival internacional que es flipante los días 9, 10 y 11 de abril. El año pasado se suspendio por la mierda de la ley de costas.

    Aquí os dejo el enlace del festival.

    http://www.festicometavalencia.com/

    Saludos.

    CreatiBea dijo...

    Muchísimas gracias Carlos, por la información y el enlace, no lo sabía...

    Un abrazo

    carlos63 dijo...

    Ya esta decidido el Sabado con mis niñas y mis nietos a empinar la cometa y a ver el festival.

    CreatiBea dijo...

    Carlos pues que tengáis buen vuelo!!!

    Yo si puedo me acercaré.

    Saluda si me ves