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  • 9 Cadena de favores

    . 25 marzo 2010

    Ayer fue un día de esos en los que,  tras un  acontecimiento desastroso, piensas que ese hecho es el comienzo de una espiral en la que todo va a ir peor.  No es que quiera ser dramática, (que lo soy) pero sí es cierto que el hecho podría haber tenido graves consecuencias para mi, y todo debido a un imperdonable error mío, y sólo mío.

    El caso es que mientras iba a intentar resolver el asunto, conduciendo a  una velocidad de vértigo,  ideas y pensamientos negativos se sucedían a la misma velocidad, o más, por mi cabeza. 
    Creo que podéis saber de que os hablo:

    Tenía que llegar al sitio en cuestión (la administración) en un tiempo "record", e  iba pensando: "No llegaré..." y de ahí, todo lo demás... Una cadena de males, que se iban amontonando en mi despistada y recriminada cabecita.

    Afortunadamente, no me topé con el "vuelva usted mañana" que esperaba.  Llegué en el último minuto y esa cadena de infortunios se deshizo, para gran sorpresa mía, desde el momento en que, amablemente, y sin tener porqué, la funcionaria me atendió fuera de hora. Y ya no es sólo que me atendiese, sino que desinteresadamente me ayudó, ofreciéndome una solución a mi problema.

    Cuando salí de allí, inmediatamente se me vino a la cabeza la película "Cadena de favores". Los que la habéis visto sabréis de que os hablo, y para los que no, aprovecho para recomendárosla, y deciros que el tema me encantó. Me pareció una idea genial. Utópica, pero fantástica.

    Sin destripar mucho el argumento os cuento que, un niño, estimulado por su idealista profesor, inicia un movimiento que consiste en que alguien haga un gran favortres personas;  cada una de esas tres personas ayudará a otras tres,  y así sucesivamente, hasta llegar a un nivel donde el incremento geométrico de favores y buenas intenciones logren mejorar el lamentable estado en el que está el mundo.

    Confieso que como  soy muy idealista y entusiasta, y cuando la vi,  pensé que   sería genial comenzar esta iniciativa en la realidad. No lo hice a gran escala, (aunque me consta que otros lo han hecho), pero sí que siempre he intentado , en la manera de lo posible,  ayudar al que lo necesita. (Va en mi carácter)
    Pero también es cierto que, últimamente, estaba perdiendo confianza en la bondad del género humano, y me sentía, a veces, como un bicho raro en este mundo tan egoísta, impersonal y tan poco preocupado por los males ajenos. 

    Ayer recuperé esa confianza, y  se ha reforzado aún más, cuando al enfrentarme, esta mañana, a la solución que me recomendó mi ángel-funcionaria (una solución con muy pocas probabilidades de éxito), me he vuelto a encontrar con otra persona maravillosa que me ha hecho otro gran favor.

    Hoy más que nunca reflexiono y pienso: Ante una situación con muchas probabilidades de no tener un final feliz, no sólo se ha resuelto positivamente, sino que me ha devuelto la confianza en las personas, y, ha hecho que tenga un sentimiento de gratitud inexplicable, que sólo puedo pagar con otros tres grandes favores.

     Comienza la cadena, no cortes el eslabón.


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    9 comentarios :

    Európides dijo...

    Pues te tengo que pedir un favor...
    ¿Qué es eso de "conduciendo a una velocidad de vértigo, ideas y pensamientos negativos se sucedían a la misma velocidad, o más, por mi cabeza."?

    No corras tanto con el coche, que a veces esas prisas traen peores consecuencias que la de no arreglar algún documento o algo por el estilo.

    Es un consejo de la Dirección General de Traficópides jejejej

    Me alegro de que hayas arreglado ese asunto ;)

    Besos.

    CreatiBea dijo...

    Európides, favor concedido. No me va a costar nada, porque no suelo correr... ayer fue una excepción. Ahhh y tranquilo, lo de velocidad de vértigo está un pelín exagerado, para mi: muy deprisa.

    Gracias por el comentario, me alegra que te alegres. Fue un día raro, empezo fatal y ahora, siempre lo recordaré como un día bueno... ¡Qué cosas!

    Chary Serrano dijo...

    Pues a mi no se me ocurre pedirte ninguno... bueno..uno, pero es imposible así que me contento conque hayas recuperado la confianza en las personaa.
    muchos besos

    CreatiBea dijo...

    Chary, por favor, no me dejes con esta intriga... ¿Qué es ese favor que es imposible? XD

    Amparo2010 dijo...

    Te comprendo perfectamente Beatriz, ayer, aunque empecé bien el día, poco a poco se fué estropeando....llegando a ser uno de mis peores.
    Más tarde empezo todo a mejorar, cosa que lo daba por perdido.
    Me uno a la cadena de favores.

    Mª Luz dijo...

    Me ha encantado Bea, yo tambien me uno!!!.

    CreatiBea dijo...

    Genial Mari Luz y Amparo... Pondremos nuestro granito de arena para mejorar el mundo.

    Besos corazones!!!!

    Shikilla dijo...

    Pues me alegra que te encontraras con un angel en la Administración, que lo hagas público y que, además, consideres que te hizo un favor y que no lo encuadres en ese gran cajón de sastre en el que nos meten a todos los funcionarios. Podrías haber dicho que era su deber, como muchos consideran.

    Te puedo asegurar que hay muchos ángeles de esos que miran y remiran el caso, atendiendo a la naturaleza del problema para poder dar soluciones o abrir caminos.

    Ayudarnos unos a otros debería ser una prioridad, pero nos estamos volviendo insensibles, fríos, únicamente nos movilizamos (y menos mal que lo hacemos en algo) cuando tenemos noticias de catástrofes, sin darnos cuenta que el prójimo está en silencio, a nuestro lado, también.

    Un saludo

    CreatiBea dijo...

    Shikilla lo hago público, porque soy una persona muy agradecida. No he puesto los nombres porque no les he pedido permiso para ello... y tampoco quiero entrar en detalles... De lo que estoy completamente segura es que NO era su deber. Obraron desinteresadamente, fuera de horario en el primer caso, y arriesgando mucho en el segundo, y no me conocían de nada...
    Sigo dando gracias, gracias, gracias.