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  • 11 Las dos caras de la moneda

    . 28 febrero 2010


    El ser tan apasionada tiene sus inconvenientes. Me gustaría, en ocasiones, ser fría como el témpano y tomarme las cosas como si no fueran conmigo. Ver la vida desde  detrás de un grueso cristal, de esos de seguridad por los que no puede pasar ni una bala, precisamente por eso, para protegerme.


    Soy visceral y dramática y eso, como os digo, te hace sufrir.

    No es que no me guste mi carácter... Me gusta, y la mayoría de las veces me encanta vivirlo todo tan intensamente, pero sí que me gustaría poder tener un botón en la cabeza para regular ese termostato de afección.

    Yo pensaba que con la edad y la experiencia te ibas endureciendo, pero, al menos en mi persona, esto no ocurre. Al contrario, creo que me estoy volviendo  cada vez más sensible... No puedo evitar que las cosas, circunstancias o hechos  me afecten de una forma exagerada, lo que me genera un malestar interior considerable, por un lado por la impotencia de no poder hacer nada, y por otro, por no poder regular el grado de afectación. 

    En fin... supongo que es el precio que tengo que pagar por ser tan vital... Como todo en la vida: las dos caras de la moneda. 




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    11 comentarios :

    Ana Laura dijo...

    De una visceral a otra: te entiendo perfectamente, yo también he sentido ese deseo de venir con termostato incorporado... pero bueh, ni modo, ni botón de on/off tengo.

    Besos (tan afectuosos como los desees)

    ;)

    carlos63 dijo...

    Me parece que por las casualidades de la vida te iria bien leerte mi ultima entrada, creo que es el mejor consejo que te puedo dar.

    Saludos.

    Európides dijo...

    Hola CreatiBea.

    A muchas personas, el paso del tiempo les hace ser más responsable y tomar conciencia en cuestiones que anteriormente no le daban ninguna importancia o que ni siquiera se planteaban. Pero las personas interiormente somos como somos y cuando hay algo que nos supera o que no podemos hacer nada, nos surge esa impotencia e includo sale a relucir nuestra parte más sensible, humana y solidaria.

    Saludos!

    martamariadm dijo...

    Y si eso no es vivir, qué lo es chuplonia mía?

    CreatiBea dijo...

    Ana Laura, veo que hablamos el mismo idioma... nos entendemos. Sólo alguien que le pase lo mismo que a mi puede entender lo del dichoso termostato...

    Saludos,por supuesto muy afectuosos.

    CreatiBea dijo...

    Carlos63 ya la he leído, muy buena reflexión. Gracias

    CreatiBea dijo...

    Európides ahí está el quid de la cuestión, que somos como somos y por mucho que queramos cambiar, es imposible... De todas formas mi entrada no es una queja, es "un me gustaría..." Veo a personas que no se toman las cosas tan a pecho y no sufren tanto, claro... que tampoco disfrutan tanto, ni sienten tanto...

    Saludos y un abrazo.

    CreatiBea dijo...

    martamariadm muy de acuerdo, eso es vivir, eso es la vida, sí. Pero mientras a las personas viscerales y apasionadas se nos revienta el corazón ante ciertos hechos, hay otras a las que simplemente les sale una rozadura...

    Besos guapa

    Maribel dijo...

    Bea, te entiendo perfectamente. Yo también soy muy visceral, creo que eso es inherente a la naturaleza humana. La diferencia es, a veces, la manera de cada persona de contener sus emociones, unas necesitan exteriorizarlo y otras, en cambio lo llevamos por dentro. Depende muchas veces de la fortaleza o de los palos que te haya dado la vida...... en mi caso me he ido endureciendo

    Olgui dijo...

    Uff ... también me veo identificada, también. Aunque lo de querer buscar el botón cada vez lo pienso menos. Me alegro de ser así y pienso que, el que me afecten menos determinadas cosas depende de un aprendizaje (que, obviamente, fallará la mitad de las veces).
    Ánimo que te digo yo que se puede! Llevo como un año en el que me noto que lo consigo. No sé si será la edad o que me quemo!
    Y cuando no lo consigo me digo "mejor así que insensible" ;)
    Un beset!

    Anónimo dijo...

    Puelsa el off de vez en cuando