; //
  • 0 La salsa de mi vida

    . 07 enero 2010


    Yo soy de las que prefieren un buen solomillo acompañado de una buena salsa. No hay cosa más triste que ese pedazo de carne solitario reposando en la infinidad blanca del plato. Ya sé que "para gustos: colores", y aquello  de "menos es más", tan de moda en las actuales corrientes minimalistas, pero, que queréis que os diga, una salsa al punto alegra cualquier paladar. Y no se trata de camuflar el sabor delicioso de la carne, sino de potenciar y resaltar su sabor.
    Lo mismo pasa en la vida. ¿Porqué no acompañar nuestra buena materia prima de esas salsas maravillosas que nos rodean? Y me explico: Una vez nos hemos pulido y encontrado nuestra esencia y materia prima de calidad, cuando ya somos producto con denominación de origen, podemos adornar, alegrar y potenciar nuestro sabor con salsas de diferentes colores y sabores. Dar rienda suelta a la creatividad en todos los aspectos de la vida. Probar salsas hechas por otros e incluso llegar a crear nuestra salsa propia.
    Aunque a veces soy costumbrista con las salsas clásicas, mi carácter innovador y mi ambición por experimentar y aprender me lleva a probar cualquier cosa nueva que me pueda enriquecer como persona.
    Probar, experimentar, elegir y crear. Acompañad vuestra vida de las maravillosas salsas que existen y, si podéis y queréis, cread la vuestra.
    votar