Me voy a meter en un berenjenal, ya lo veo, pero como me habéis pedido picotazos allá voy.
Una cosa que me fastidia bastante es la incultura. Tampoco es que quiera estar rodeada de sabelotodos o enciclopedias andantes (que también dan mucho asquito), pero un mínimo, ya me entendéis.
Y tal y como está la educación en España, me temo que me voy tener que ir acostumbrando. Porque España es un país inculto. Es así.
Probablemente fruto de la amalgama de leyes de educación de los últimos tiempos. LOGSE, LOE, la reciente LOMCE... (que está por ver, aunque tampoco pinta bien) Me da exactamente igual como se llamen, todas han sido un auténtico desastre . Y a los hechos me remito: ¿Qué podemos esperar con datos como estos?
"En los resultados parciales de las oposiciones a maestro en Madrid (2011), el 86% suspendió una prueba en la que se incluían preguntas sobre los conocimientos que debe tener un alumno de sexto de primaria"
Si tenemos en cuenta que "el nivel educativo de un país depende de su capacidad para formar y motivar adecuadamente a sus profesores", vamos mal. Muy mal.
Si tenemos en cuenta que "el nivel educativo de un país depende de su capacidad para formar y motivar adecuadamente a sus profesores", vamos mal. Muy mal.
Aunque no pongamos bajo el foco de sospecha sólo a los profesores, me atrevo a decir que si en este país se hiciese un examen de cultura general, la nota media no llegaría al aprobado.
Y esto es patético. Y triste, y lo que más me descorazona, es que parece que importa poco.
No sé si estaréis de acuerdo, pero yo tengo la sensación de que la ambición por saber es un concepto que se desvanece, que se pierde... quizá debido a la grave crisis educativa, puede ser, pero parece que en cuestión de educación, o de aprender (que es lo importante), importan más los medios, que el fin.
Porque, me vais a perdonar, pero no entiendo, ni jamás entenderé que el horror de los horrores sea que un niño se tenga que examinar para pasar de curso. A mi lo que realmente me preocuparía es que mi hijo no sepa localizar donde está el Duero, o que no tenga ni idea de quienes fueron Matisse, Gauguin o Baudelaire, y lo que es peor, que ni siquiera se lo cuestione.
Eso es terrible. Y en esta insana costumbre de echar la culpa a los demás, no vemos que la capacidad de dejar de ser un ignorante está en nuestras manos, y que nadie tiene la culpa excepto nosotros mismos.
Nos perdemos en cosas absurdas, insisto. Lo que importa es que no perdamos la curiosidad, la necesidad de saber, el ansia de adquirir conocimientos... y si los medios no son (o no han sido) los adecuados fuera, habrá que buscarlos.Yo al menos es lo que he hecho siempre. Os aseguro que con una carrera universitaria, un máster y un postgrado, la mayoría de las cosas que sé, no las he aprendido en la universidad, las he aprendido porque sí, porque me interesan, y porque para mi la cultura es un logro y una satisfacción personal. Además sé que la cultura es la mayor de las riquezas: Te proporciona respeto, te hace más libre, aumenta tu capacidad para emitir juicios, para razonar... la cultura es el bien al que todos deberíamos aspirar.
Creo que fomentar el ansia de conocimientos debería inculcarse como un valor imprescindible en la formación. Y luego todo lo demás.
No sé si estaréis de acuerdo, pero yo tengo la sensación de que la ambición por saber es un concepto que se desvanece, que se pierde... quizá debido a la grave crisis educativa, puede ser, pero parece que en cuestión de educación, o de aprender (que es lo importante), importan más los medios, que el fin.
Porque, me vais a perdonar, pero no entiendo, ni jamás entenderé que el horror de los horrores sea que un niño se tenga que examinar para pasar de curso. A mi lo que realmente me preocuparía es que mi hijo no sepa localizar donde está el Duero, o que no tenga ni idea de quienes fueron Matisse, Gauguin o Baudelaire, y lo que es peor, que ni siquiera se lo cuestione.
Eso es terrible. Y en esta insana costumbre de echar la culpa a los demás, no vemos que la capacidad de dejar de ser un ignorante está en nuestras manos, y que nadie tiene la culpa excepto nosotros mismos.
Nos perdemos en cosas absurdas, insisto. Lo que importa es que no perdamos la curiosidad, la necesidad de saber, el ansia de adquirir conocimientos... y si los medios no son (o no han sido) los adecuados fuera, habrá que buscarlos.Yo al menos es lo que he hecho siempre. Os aseguro que con una carrera universitaria, un máster y un postgrado, la mayoría de las cosas que sé, no las he aprendido en la universidad, las he aprendido porque sí, porque me interesan, y porque para mi la cultura es un logro y una satisfacción personal. Además sé que la cultura es la mayor de las riquezas: Te proporciona respeto, te hace más libre, aumenta tu capacidad para emitir juicios, para razonar... la cultura es el bien al que todos deberíamos aspirar.
Creo que fomentar el ansia de conocimientos debería inculcarse como un valor imprescindible en la formación. Y luego todo lo demás.
Ahí lo dejo.


















































